domingo, 5 de septiembre de 2021

Garmo Negro (3051 m)

Nuestra escapada a Panticosa, lugar maravilloso al que nunca había ido por cierto, culminó con el ascenso al Garmo Negro. Un 3000 que ofrece un recorrido muy muy muy vertical, directo y sin dificultades, aparte del pedazo desnivel que supone partir de 1649m (Balenario) hasta la cima con sus 3051m ¿oficiales? (mi Garmin discrepa y me marca 3008 usando GPS+GLONASS?¿?). Las vistas desde la cima a los Infiernos es tremenda, un clásico en las fotos del Pirineo. El macizo del Vignemale, el midi D'Ossau, el Balaitius...un espectáculo!

La previsión meteorológica nos daba pocas esperanzas de disfrutar de las vistas mencionadas, y partimos del balneario con una densa capa de nubes cubriendo todo nuestro ascenso. ¡¡¡Otro éxito!!!

Mala pinta a la salida

El camino está marcado y el zigzagueo vertical empieza de inmediato. Imaginaos que se estropea el ascensor y vuestro piso es el 100... pues eso, subidaca sin parar! Nuestro primer hito es la mallata baja, previo al paso de la mallata alta, cuello de Argualas y ascenso final. En este punto la niebla aparece, el viento frío y algunas gotas, no presagian una subida fácil, meteorlógicamente hablando... Es en este punto donde el grupo de 3 formado por Pablo, Edu y un servidor, pasa a ser de 4 con la incorporación de Goyo, que viendo como su grupo va muy lento, decide acompañarnos paso a paso dejando su grupeta atrás.

La cima cubierta en la mallata baja

La niebla empieza a bajar rápidamente

Ascenso entre niebla y frío

Seguimos...

Parece que levantan las nubes

En la mallata alta la densa niebla nos obliga a buscar los hitos que nos guían hasta reencontrar el sendero bien marcado, que nos marca el camino al collado de Argualas, a medida que este llega, las nubes parecen que se levantan y empezamos a sentir esa sensación del cielo al abrirse, y unas vistas tremendas ya por encima de los 2800 m. Llegando al collado cruzando el único nevero que resiste al caluroso verano, confirmamos que sí podremos disfrutar de la panorámica de los Pirineos desde una cima que todo el mundo habla que es superconcurrida, pero gracias al clima ese día, solo unos pocos nos atrevemos a subir.

Caminando a ninguna parte


Pasado lo peor ya vemos el collado de Argualas

Las nubes ya quedan atrás

El collado de Argualas, la subida final está aquí!
Camino la cima antes del collado

El desnivel que llevamos...

La subida final, unos 250m de una verticalidad extrema nos lleva directos a la cima, el timpo clarea y nos permite disfrutar en todo su esplendor las cimas anexas y las lejanas, con un viento helado que obliga a ponernos los guantes mientras echamos las fotos de rigor. A nuestra izquierda tenemos el Argualas y los Algas, unos 3000 que están a un paso, y parecen accesibles, pero no era nuestra intención subirlos, y allí se quedan para otra ocasión, quién sabe.

Empieza la pala final...

La inclinación es extrema

200 metros y ya estamos

Una vez lograda la cima, empezamos las fotos de rigor... antes de quedarnos helados y bajar cagando leches!

El grupo final con nuestro sherpa Goyo

Impresionantes vistas

El balneario abajo, nuestro punto de partida

Edu con los Infiernos al fondo

Postureo con las nubes un clásico

La sonrisa del reto conseguido!

Una vez repuestos la bajada es mucho más rápida, pero hay que ir con ojo para no resbalar y darnos un buen culazo! Deshacemos lo andado, pero esta vez seguimos el sendero bien marcado de la mallata alta a la baja, el sol aparece, y ni rastro del clima matutino. Nos damos la vuelta y ahora sí vemos la pedazo mole del Garmo, el collado a la izquierda y vemos la tremenda verticalidad que hemos realizado.

El Garmo al fondo, como ha cambiado el día!!!

De vuelta al parking, satisfechos por la ruta y el logro, ya pensando en esa recompensa que nos aguarda de vuelta al pueblo, nuestra codiciada y bien ganada jarra de cerveza!


Merecido premio final!

sábado, 22 de junio de 2019

Vallibierna (3067 m)

Uno de los valles que más encanto tiene para mí en Benasque, es, sin duda, el Vallibierna. Y no será por las veces que lo he hecho! En 2017 coronamos la cima que lleva su nombre, dando así por zanjada una vieja ilusión.

Para lograrlo montamos un finde express Edu y yo, planeando dormir en la Senarta (llegando pasadas las 00.00 de la noche...) y cogiendo el bus que remonta el valle a las 05.00 y nos deja en el puente de Coronas, delante el refugio Pescadores o Coronas.

Dicho y echo, tras montar como pudimos la tienda pasadas las 12, y pasar una "cálida" noche de Agosto alrededor de los 4 grados (manda narices) durmiendo 4 horitas, nos ponemos en marcha para coger el bus. El valle es espectacular, y lo apreciamos mejor de vuelta, al ser de día. Es largo y sinuoso pero tiene un encanto único.

Llegados al refugio cogemos rumbo directo a nuestro destino, parece que iremos solos pues los que nos acompañan se entretienen en el puente o nos abandonan en el desvío hacia el collado Coronas. La ruta nos llevará a los Ibones de vallibierna, por un camino bien marcado que coincide con el GR11. Llegaremos a la pleta de Llosas y primero alcanzamos el ibón bajo, para posteriormente llegar al ibón alto, donde abandonaremos el GR11 tras bordearlo, para girar bruscamente a la derecha y empezar una fuerte subida hasta el Ibón gelat, por camino pedregoso que nos obliga a ir buscando los hitos y a ir sacando la lengua de vez en cuando. En ese punto, tras girarme a contemplar la pendiente, vemos ya imponente a nuestra espaldas, el coloso del Pirineo, el Aneto.

La llegada al Ibón gelat nos permite contemplar el embalse de Llauset a nuestra izquierda a lo lejos, así como el Vallibierna y su inmensa pared que remontaremos pacientemente hasta llegar a su cresta. Una vez en la cresta un fuerte viento y el tiempo nos hacen dudar si llegar a la cima propiamente dicha, pues es algoi aérea y conociéndonos casi nos paramos a pocos metros de la cima. Al final y tras comprobar que se puede hacer sin problemas poquito a poquito, llegamos ahora sí a la cima de la Tuca Vallibierna. El paso del caballo que nos llevaría a la Tuca Culebras lo vemos desde arriba y nos conformamos con ello.

El descenso para poder volver con el bus del refugio Pescadores al plan de la Senarta, sin perder la tarde, lo hacemos con brío y hasta trotando en algún punto, culminando así una nueva cima y un nuevo valle en nuestras mochilas. Como siempre, ruta 100% recomendable y "casi" obligada si amas a la montaña.

Amaneciendo en el Ibón bajo

Seguimos hasta el Ibón alto antes de abandonar el GR11
El Aneto imponente, a nuestras espaldas
Paisaje lunar, ahora viene el tramo final

En el Ibón gelat, ya vemos el Vallibierna
En la cresta, embalse de Llosás al fondo
El tándem en la cima!

Selfie de rigor a 3000 metros
El Vallibierna a mis pies

Volviendo al puente de Coronas y refugio Pescadores, Culebras al fondo

lunes, 25 de diciembre de 2017

Salvaguardia (2736 m)

Si tenemos que mencionar un pico agradecido en el Pirineo, el Salvaguardia se lleva la palma. Subida por sendero hasta la cima, vistas impresionantes. Lo tiene todo, es asequible, y con algún "toque" de paso aéreo si eres propenso a ello (cómo yo). Ojo si hay lluvia pues hay mucha roca expuesta y no sería recomendable patinar en algún paso.

Salimos de Hospital de Benasque y cogemos el sendero que sube directo al Portillón de Benasque (2444m), coincidimos ese día con la trail Luchón-Aneto, que viene de Francia, lo que nos sorprende en plena subida viendo a los corredores bajando a toda "ostia". Nosotros pasito a pasito, cómo la canción.

Una vez llegados al Portillón y tras sacar la cabeza un momento para ver subir a los corredores, nos desviamos al sendero que nos llevará directos a la cima. La subida cruza algún punto de roca expuesta, incluso hay un tramo con cuerdas para calmar a los posibles miedos. En caso de lluvia y ya lo he dicho anteriormente, yo no subiría si no es con sumo cuidado.

Salvados estos dos puntos, sólo nos queda ir contemplando las vistas espectaculares que se forman tanto en la vertiente francesa cómo en la española, simplemente increibles, tenemos la suerte que hay nubes en Francia y nos deleitan con unas postales únicas. En poco tiempo llegamos a la cima (2736 m). Un espectáculo desde la cima por todos los costados. Todo y no ser un 3000, el Salvaguardia ya forma parte de mis picos preferidos.

Tras desayunar y hacer todas las fotos posibles iniciamos el descenso. Para variar un poco, una vez llegados al Portillón tomamos el sendero dirección de la Besurta. Antes de llegar pero, nos volvemos a desviar a la derecha para buscar el GR que habíamos tomado al principio. La llegada a Llanos discurre rápida y placenteramente. Otro éxito de excursión a la saca!

Nubes altas que nos brindan un fotón
Las banderitas marcan la carrera que venía de Luchón
Hospital de Francia en un balcón especatcular
Paso aéreo con cuerda para calmar los vértigos
Ganamos altura y la cima está a tocar
Las vistas al Maladeta-Aneto són impresionantes
Cima 2736m otro pico a la saca
Las nubes que nos acompañan engrandecen la gesta
Bajando el zig zag muy marcado no tiene pérdida
Las marcas del GR nos recuerdan siempre dónde vamos


viernes, 7 de julio de 2017

Tusse de Remuñe (3041 m)

Y descubrimos en 2015 uno de los picos que más me ha sorprendido, y es que, cuando menos te lo esperas, te llegan las sorpresas.

Partiendo de nuestros queridos Baños de Benasque y dirección Llanos de Hospital, aparcamos el coche pasado el valle que lleva el mismo nombre del pico, valle de Remuñe.

El sendero enfila sin cesar perfectamente marcado, y vamos bordeando el río y ganando altura hasta los ibones superiores, cómo siempre, todo precioso.

La subida enfila directa hacia el circo glaciar, inponente, y que empieza a sorprendernos por su brutal belleza a 2379 metros. El circo lo guardan ya los Picos de Malpas, Rabadá, Navarro y Remuñe. Ya vemos nuestro objetivo, pero queda mucho por hacer.

Cruzando el río Remuñe y hacia la izquierda subimos por la ladera haciendo zigzags y entre grandes rocas, hasta llegar a la Valleta de Remuñe y continuando la subida vislumbramos el Portal de Remuñe a 2824 metros.

El portal nos abre paso a unas vistas tremendas, uniendo el valle hermano de Literola, y nos saluda el Pico Perdiguero, colosal ante nosotros. Una vez llegados al Portal continuamos a nuestra derecha, acompañados a nuestra izquierda por el ibón blanco de literola, y el macizo del Perdiguero. Sobrepasamos la Forca de Remuñe, antesala de nuestro Pico, y ganamos la meta por una ladera pedregosa sin dificultad.

Llegados a la cima, solo podemos que contemplar boquiabiertos lo que vemos, el circo de Remuñe, las aristas del Malpas, Rabadá y Navarro. El Perdiguero y sus aristas que forman el circo de Literola y su ibón blanco precioso.

Sin lugar a dudas unos de los picos más desconocidos y que para mí, forma parte desde ese 2015, de mis preferidos. Tusse de Remuñe, Lo inesperado.


Remontando el valle

Llegando al circo glaciar

La Forca Remuñe

Subiendo hacia el Portal de Remuñe

Ibón blanco de Literola

Antecima y el valle Remuñe a nuestros piés

En la cima con el Perdiguero detrás

La cima colosal. Tusse Remuñe 3041 m